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ESPERANDO QUE TE SEAN DE UTILIDAD, TE ENTREGAMOS ESTOS ARTÍCULOS SOBRE CULTIVOS PROTEGIDOS. ESTO ABARCA LOS ASPECTOS MAS IMPORTANTES A TENER EN CUENTA EN EL MANEJO DE INVERNADEROS Y UN CALENDARIO DE SIEMBRA...SUJETO A AMPLIACIONES.
| CALENDARIO DE SIEMBRA : OTOÑO INVIERNO | ||||||
| ESPECIE | Epoca y forma de siembra | Distancia entra plantas y distancia entre lineas (en cm.) | Conviene asociar con | Gramos semilla para 10 Mts. Surco | Dias a cosecha | Metros sugeridos para una familia de 4 o 5 personas |
| ACELGA | Mayo a Diciembre (siembra directa) |
15 x70 | Cebolla Repollo Lechuga Escarola Coliflor |
5 grs. | 50 - 70 | 10 m. |
| AJO | Febrero a Abril (siembra directa) |
15 x 40 | Lechuga Remolacha |
66 dientes | 150 - 180 | 1 a 2 m. |
| ARVEJA | Mayo a Agosto (siembra directa) |
5 x 40 | Repollo Ajo Zanahoria |
60 grs. | 120 - 150 | 10 a 30 m. |
| LECHUGA | Febrero a Julio (siembra directa) |
20 x 20 | Acelga Remolacha Zanahoria Repollo Puerro Cebolla |
2 grs. | 50 - 70 | 20 a 30 m. |
| CEBOLLA | Febrero (angaco) Abril (siembra directa) |
10 x 40 | Lechuga Repollo Remolacha Coliflor |
1 gr. | 150 - 180 | 20 m. |
| ESCAROLA | Febrero a Marzo (siembra directa) |
5 x 40 | Lechuga Repollo Remolacha Zanahoria |
2 grs. | 80 - 100 | 10 m. |
| ESPINACA | Febrero a Mayo (siembra directa) |
10 x 40 | Repollo Remolacha Coliflor Brocoli |
5 grs. | 45 - 60 | 5 a 10 m. |
| HABAS | Abril a Junio (siembra directa) |
30 x 70 | Repollo Coliflor Zanahoria |
60 grs. Para chacra de 50 m2: 300 grs. |
150 - 180 | 10 m. en tablon y chacra de 50 m2 |
| PEREJIL | Febrero a Marzo (siembra directa) |
1 x 40 | Zanahoria | 5 grs. | 60 - 90 | 5 m. |
| PUERRO | Febrero a Abril (almacigo) Mayo Junio (transplante) |
10 x 40 | Zanahoria Apio Lechuga |
2 grs. | 120 - 150 | 10 m. |
| RABANITO | Febrero a Mayo (siembra directa) |
10 x 40 | Zanahoria Espinaca Lechuga Arveja |
5 grs. | 20 - 30 | 5 m. |
| REMOLACHA | Marzo a Julio (siembra directa) |
15 x 40 | Repollo Lechuga Coliflor Brocoli Ajo |
5 grs. | 90 - 100 | 5 a 10 m. |
| REPOLLO | Febrero a Marzo (angaco) Mayo a Junio (transplante) |
35 x70 | Remolacha Lechuga Puerro Cebolla Arveja |
0,5 grs. | 90 - 100 | 5 a 10 plantas |
| ZANAHORIA | Febrero a Marzo (criolla) Mayo a Noviembre (chantenay) (Siembra directa) |
50 x 40, | Puerro Cebolla Lechuga Arveja |
4 grs. | 150 | 10 a 15 m. |
| Conviene tener en la huerta flores y aromaticas. Sirven para prevenir plagas y enfermedades | ||||||
| CALENDARIO DE SIEMBRA : PRIMAVERA VERANO | ||||||
| ESPECIE | Epoca y forma de siembra | Distancia entra plantas y distancia entre lineas (en cm.) | Conviene asociar con | Gramos semilla para 10 Mts. Surco | Dias a cosecha | Metros sugeridos para una familia de 4 o 5 personas |
| ACELGA | Diciembre a Abril (directa) |
15 x70 | Lechuga Escarola |
5 grs. | 50 - 70 | 10 m. de surco |
| ALBAHACA | Septiembre
(almacigo) Octubre Noviembre (transplante) |
20 x 40 | Tomate | 0,5 grs, | 100 | 2 m. |
| BERENGENA | Agosto (almacigo) Octubre (transplante) |
50 x 70 | Poroto Calendulas |
0,5 grs, | 160 | 15 plantas |
| LECHUGA | Agosto a Marzo (directa) |
20 x 20 | Acelga Rabanito Zanahoria Repollo |
2 grs. | 50 - 70 | 10 m. de surco |
| MAIZ | Septiembre a
Diciembre (directa) Según la variedad |
En chacra: 1,40 x
1,40 mts. En surco: 30 x 70 cms. |
Pototo zapallo Acelga |
En chacra: 144 semillas por cada 50 m2. En surco: 30 grs. |
100 - 130 | 20 m. de surco o chacra de 50 m2 |
| MELON | Septiembre a
Octubre (directa) |
0,90 x 1,2 mts. | Maiz Acelga |
2 grs. | 100 | 5 m. de surco |
| PEREJIL | Septiembre a
Octubre Febrero a Marzo (directa) |
1 x 10 cms. | Tomate | 5 grs. | 60 - 90 | 7 a 10 m. de surco |
| PIMIENTO | Julio a Agosto (almacigo) Octubre (tranplante) |
40 x 70 | Zanahoria | 1 gr. | 75 | 10 m.de surco o 25 plantas |
| POROTO (CHAUCHA) | Octubre a Enero (directo) |
En chacra: 1,40 x
1,40 mts. En surco: 30 x 70 cms. |
Maiz Zapallo |
En chacra: 3 semillas por cada mata de maiz En surco: 10 grs. |
70 | 20 m.de surco o 50 plantas |
| RABANITO | Agosto a Octubre Febrero a Marzo (directa) |
10 x 40 | Lechuga Zanahoria Tomate |
5 grs. | 25 - 30 | 5 m. de surco |
| REPOLLO | Septiembre a
Octubre (almacigo) Octubre a Noviembre (transplante) |
40 x 70 | Lechuga Apio Zanahoria |
0,5 grs. | 90 - 100 | 5 m. de surco o 10 plantas |
| TOMATE | Septiembre a
Octubre (almacigo) Octubre a Diciembre (transplante) |
50 x 100 | Albahaca Zanahoria |
1 gr. | 80 - 100 | 16 m. |
| ZANAHORIA | Agosto a Noviembre (chantenay) Diciembre a Marzo (criolla) (directa) |
5 x 40 | Lechuga Tomate Escarola Rabanitos |
3 grs. | 150 | 10 - 15 m. |
| ZAPALLO CALABAITA (ANCO) | Octubre a
Noviembre (directo) |
En chacra: 1,40 x
1,40 mts. En surco: 50 x 80 cms. |
Maiz Poroto Acelga |
En chacra: 20 semillas en 50 m2 En surco: 4 grs. |
120 - 150 | 10 m.de surco o 50 plantas |
| ZAPALLITO | Octubre a Enero (directo) |
100 x 100 | Maiz Poroto |
10 grs. | 90 | 10 m. |
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Conviene tener en la huerta:
Flores como calendulas, copetes y tacos de reina (capuchina) y |
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EL INVERNADERO
Elegir bien, colocar adecuadamente y mantener en las mejores condiciones son las claves para lograr la máxima durabilidad.
1) alta transmisión a la luz
2) termicidad
3) buena difusión de la luz incidente
4) estabilidad frente a la radiación ultravioleta
5) resistencia al rasgado
Concentrándonos en los plásticos flexibles, que por el momento son los más utilizados en nuestro país, tanto en estructuras metálicas como de madera, nuestra búsqueda debe orientarse hacia los polietilenos y los nuevos plásticos tricapa.
Dentro de los polietilenos (que desde ahora
denominaremos PE), el mercado ofrece tres alternativas:
PE normal o cristal: se degrada por las radiaciones ultravioletas y las
altas temperaturas. Nunca elegirlo como cobertura de invernaderos.
PE larga duración (LD): no retiene las radiaciones térmicas y difunde muy
poco la luz incidente, por lo que el "ahorro" que significa su compra
significará una pérdida en la eficiencia del balance energético del cultivo.
PE larga duración térmico (LDT): es el que mejor cumple con nuestros cuatro
primeros requisitos, y es, sin dudar, el más apropiado.
Los plásticos tricapa, material constituido por tres capas de PE coextruidas. Existen distintas calidades, que debemos diferenciar, pero tratándose de uno bien hecho, este material cumple con los cinco requisitos de una buena cobertura flexible.
El espesor del PE incide en su resistencia y grado de transmisión del calor. Debe preferirse el de 150 micrones o más, tanto para paredes como techo; y dado que numerosas experiencias han demostrado que por metro cuadrado de pared se pierde más calor que por metro cuadrado de techo, resulta una economía mal entendida la elección de los PE de menores espesores para los laterales.
Otras propiedades como el antigoteo, o el antipolvillo, son características de menor durabilidad que el mismo film, y se pierden a corto o mediano plazo.
Es importante tener en cuenta las medidas en que se comercializan los rollos al planear el diseño y dimensiones de un invernadero artesanal, y en lo posible, no adquirir estructuras importadas que exijan medidas no convencionales de la cobertura, ya que a la hora del cambio podríamos sufrir las consecuencias de una dependencia irritante.
Para el montaje de la cobertura de PE, resulta fundamental tener cuidado en dos aspectos: el estado de los materiales y la elección del momento.
· el estado de los materiales: debido a pequeñas perforaciones o rasgados sometidos a la presión del viento, se producen daños casi irreparables en la cobertura. Por eso, hay que extremar las precauciones durante el transporte y desenrollado del PE. Conviene almacenar los rollos en su embalaje original, en un lugar siempre seco y utilizarlos dentro de los 12 meses de la salida de fábrica.
· la elección del momento: debe evitarse el trabajo en presencia de viento. En lo posible, elegir días con temperaturas medias a cálidas (15-25ºC), correspondientes a una dilatación media, pues el exceso de frío (material muy contraído) o de calor (material muy dilatado) ocasionan problemas luego de finalizado el trabajo: formación de "bolsas" en días cálidos o rasgado del PE en días fríos.
La optimización de los elementos de sujeción para cada tipo de estructura contribuye a una mejor retención y duración del PE. En las estructuras metálicas de primer nivel, los clips de fijación son provistos por el fabricante respetando normas de calidad de sus países de origen. Si se trata de sujetar el PE utilizando madera y alambre, evitar en lo posible el contacto del film con superficies agudas y emplear siempre alambres, clavos, torniquetes y ganchos galvanizados.
Cuanto más precaria la estructura, más difíciles resultan las operaciones de apertura y cierre de las ventanas. En todos los casos, aguzar el ingenio y dedicar un gran esfuerzo al diseño de sistemas ágiles, que no sometan al PE a roces y quebraduras, para que conserve por mayor tiempo sus propiedades y asegure la hermeticidad del invernadero cuando esté cerrado.
Las franjas de PE de los zócalos deben quedar bien tensas, se aconseja que la profundidad de enterrado sea por lo menos 50 cm.
Para las coberturas coextruidas deben respetarse las leyendas "cara externa" y "cara interna" en la colocación sobre el invernadero.
Para favorecer la durabilidad del PE una vez instalado, debemos tener algunas precauciones muy fáciles de cumplir:
· corregir las dilataciones o "bolsas" que se detecten por un mal montaje
para impedir que se acumule agua de lluvia.
· asegurar una buena aireación del invernadero, aún sin cultivo, para
proteger al PE de los calores excesivos.
· evitar el "flameado"del PE en las aberturas por elementos de sujeción
sueltos.
· prevenir salpicaduras con los productos fitosanitarios que se apliquen al
cultivo, de cualquier tipo que sean, ya que los residuos de agroquímicos
alteran la eficiencia de los estabilizadores de radiación ultravioleta del
PE y provocan un quemado químico del film.
· reparar inmediatamente cualquier perforación o rasgado que se produzca con
adhesivos especiales para PE, a fin de impedir que aumente la superficie
afectada, cuando se expone a las presiones del viento.
· cerrar los invernaderos ante ráfagas moderadas o fuertes para minimizar
los riesgos de "voladuras" de la cobertura del techo.
· vigilar la rápida evacuación del agua de lluvia a través de canaletas bien
drenadas y diseñadas para asegurar el escurrimiento inmediato, aún de las
lluvias más fuertes; el mínimo estancamiento significa proliferación de
algas y microorganismos indeseables que atentan contra las propiedades
ópticas del PE.
Si bien el productor, siguiendo una lógica de bolsillo, totalmente justificable en nuestras condiciones, retrasa lo máximo posible el recambio de la cobertura de su invernadero, es importante saber que las propiedades ópticas del PE suelen perderse antes que sus propiedades físicas. Por lo tanto, una cobertura envejecida, opaca, amarillenta, quemada, aunque de aspecto "íntegro", ya no cumple con los requisitos de su rol y las consecuencias que provoca su permanencia, aunque invisibles, se traducen en pérdidas de rendimiento del cultivo.
Existen mediciones realizadas en otros países, que demuestran que para cultivos sensibles a la falta de luz en floración, como por ejemplo el tomate, la incidencia de la pérdida de transparencia de la cobertura del invernadero, guarda una relación estrecha con la pérdida de productividad: por cada 1% de pérdida de transmisión de luz : 1% de pérdida de rendimiento comercial.
En Europa, la durabilidad del film se expresa comercialmente por el número de estaciones que su fabricante asegura (si es colocado respetando sus condiciones de utilización). Un film "3 estaciones", está garantizado por 3 inviernos y 2 veranos (33 meses y un máximo de 7.500 horas de insolación); y un film "4 estaciones" está garantizado por 4 inviernos y 3 veranos (45 meses y un máximo de 10.000 horas de insolación). El número de meses se calcula desde el comienzo del otoño precedente a su instalación.
La cobertura del invernadero, junto a la estructura, debe ser considerada como un factor más en la producción de los cultivos. Tomar conciencia de la importancia de su función y buscar asesoramiento libre de intereses comerciales son los primeros pasos para orientarnos hacia la mejor elección.
HUMEDAD EN EL INVERNADERO
Este parámetro climático, en estrecha vinculación con la temperatura, es
responsable del grado de actividad metabólica de los cultivos y muchas veces no
se considera la importancia de su rol por las dificultades prácticas de su
medición y manejo.
La humedad atmosférica es un parámetro del ambiente muy difícil de manejar ya
que: varía rápidamente en interacción con numerosos factores, su medición es
delicada, casi siempre aproximada y no se conoce completamente su relación con
los vegetales en todas las especies.
Debido a ello, el productor, casi siempre, desmerece su incidencia sobre los
procesos productivos de los cultivos y toma sólo a la temperatura como parámetro
indicativo del "confort" de los mismos.
Sin embargo, en muchos momentos del día es el contenido de vapor de agua del
aire quien determina si las plantas están o no en actividad.
La humedad relativa (HR) que se define como la tensión actual de vapor / la
tensión a saturación de la misma masa de aire, y se expresa en porcentaje, es la
característica obtenida por los higrómetros e higrógrafos.
Crecimiento vegetativo:
La transpiración de las plantas participa en la transferencia de los elementos
nutritivos absorbidos por las raíces, regula la temperatura de sus hojas,
frutos, etc. y controla parcialmente su crecimiento.
La intensidad de la transpiración depende de las diferencias de presión de vapor
entre la atmósfera de las cámaras subestomáticas de los tejidos vegetales y el
aire.
· Una HR muy alta significa un déficit de presión de vapor muy bajo, por lo
tanto los intercambios gaseosos son reducidos, la planta transpira poco y la
absorción de elementos minerales es insuficiente, pudiéndose producir
"accidentes fisiológicos" (como la podredumbre apical en tomate y pimiento, la
quemadura del borde en lechuga, etc.) o por lo menos, un crecimiento muy lento.
· Una HR muy baja provoca el cierre de los estomas y debido al cese del
intercambio gaseoso, se reduce la fotosíntesis. La planta deja de transpirar
(nuevos riesgos de accidentes fisiológicos), no regula su temperatura y no
participa del estado higrométrico de la atmósfera.
Durante la fase vegetativa, el tomate necesita valores de HR de 70 a 80%.
Si permanecen más altos aumentan los riesgos de enfermedades.
La lechuga es una especie muy consumidora de agua. Si sufre estrés hídrico se
forman prematuramente cabezas defectuosas, aparecen quemaduras marginales en las
hojas o síntomas de toxicidad salina. Por lo tanto la HR del ambiente debe ser
más bien alta.
Floración/Fructificación:
El exceso de HR puede producir caída de flores y compromete la dehiscencia de
las anteras en la mayoría de las especies.
La falta de HR reduce el período de receptividad de los estigmas y malogra la
germinación del polen provocando bajas tasas de fecundación.
En el cultivo de pimiento, valores diurnos de HR del orden del 65% favorecen la
dispersión de polen resultando así un aumento del contenido de semillas en los
frutos, factor que acelera su maduración.
Estado sanitario:
El desarrollo de numerosos patógenos se ve favorecido por una HR alta, asociada
o no a temperaturas elevadas. Los que necesitan un medio líquido para propagarse
(por ejemplo, ciertas esporas) se verán beneficiados por las condensaciones
sobre el follaje.
Los niveles bajos de HR, si bien reducen la incidencia de enfermedades,
propician la polución de ácaros.
En el interior del invernadero, el aire se enriquece naturalmente del vapor de agua proveniente del suelo y de la transpiración de las plantas.
Durante la noche, la evapotranspiración es baja. La
temperatura desciende y, aunque se dan pérdidas de agua por condensación en
paredes y techo, la HR del aire es muy elevada y llega a producirse también
condensación sobre las hojas, si el invernadero no está calefaccionado.
Ver figura 1Evolución de la humedad relativa del aire del invernadero
durante la noche.
Datos obtenidos en la EEA San Pedro, en invernaderos con cultivo de tomate
en etapa vegetativa, en la noche del 11 al 12/07/93. Umbral térmico del
calefactor 15ºC.Ver figura 2Por la mañana, la situación difiere según el cultivo, la
estación y la zona climática:
- Si el día es frío y soleado, la radiación solar eleva la temperatura y la
atmósfera pierde HR. Aunque la vegetación no compense enseguida ese déficit
(tomando agua de riego) generalmente no hay problemas y puede entrar en fuerte
actividad.
- Si el día es templado y húmedo y sobre todo si el invernadero está ocupado por
una importante masa vegetal, el aire permanecerá saturado y las plantas no
podrán iniciar una actividad metabólica normal.
A comienzo de la tarde, si el día es cálido y soleado, la fuerte elevación de la
temperatura aumenta el déficit de presión de vapor. Por lo tanto, la HR cae
rápidamente y las plantas cierran sus estomas produciéndose una situación de
estrés hídrico que se supera al final de la tarde cuando las temperaturas
vuelven a descender.
Evolución de la humedad relativa del aire del invernadero
durante el día.
Datos obtenidos en el Partido de Florencio Varela, en un invernadero con cultivo
de clavel, el 29/01/94.
Calefacción:
En períodos templados de primavera y otoño, especialmente en invernaderos no
calefaccionados, se alcanzan valores de humedad saturante (porque el aire
exterior está muy húmedo y su temperatura es igual o superior a la del interior
del invernadero). Si existe un calefactor y las temperaturas y el cultivo lo
permiten, un aumento de 1ºC en el aire interior obtenido por sus aportes, se
corresponde con una disminución de aproximadamente 5% en la HR.
El exceso de humedad puede limitarse a veces a sectores del invernadero donde se
da poca renovación de aire: si la vegetación es abundante se crean zonas de
condensación permanente. Esta situación puede remediarse practicando una
defoliación y si el invernadero cuenta con un equipo de calefacción, dirigiendo
el flujo de aire caliente hacia esas zonas.
Ventilación:
En cualquier época del año, en días soleados, la apertura de ventanas desde la
mañana muy temprano, permite la evacuación del aire interior saturado de
humedad. Durante los períodos cálidos la ventilación natural permite bajar
temperaturas, si se respetan las dimensiones de ventanas recomendadas en
relación a la superficie de suelo cubierta.
Sombreado:
En períodos cálidos, la reducción de la radiación solar que llega a las plantas
permite bajar las temperaturas y regular la transpiración, evitando excesos o
incluso el cese completo de la misma.
El sombreado debe aplicarse en los cultivos y momentos del ciclo que así lo
permiten, con materiales y densidades adecuados a cada zona.
|
SITUACION
|
Radiación Watts/m²
|
Temperatura hoja ºC
|
Transpiración Litros/hora/kg peso fresco de plantas de tomate
|
|
Exterior
|
750
|
28.5
|
-
|
|
Invernadero con media sombra al 65%
|
134
|
28.7
|
0.289
|
|
Invernadero Testigo
|
516
|
33.5
|
0.590
|
|
Datos promedios de días de vientos calmos, período 9-16 hs obtenidos sobre
cultivo de tomate en estado vegetativo en macetas, en invernaderos con 21%
de ventilación. EEA INTA San Pedro,
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CLIMA DENTRO DEL INVERNADERO
La mayoría de las especies hortícolas que se cultivan bajo invernadero requieren para su óptimo desarrollo de temperaturas de aire moderadas a templado cálidas: 16 a 28ºC. El crecimiento se detiene por debajo de los 10-12ºC y por encima de los 30-32ºC (Cuadros 1 y 2).
Condiciones extremas de humedad relativa por varias horas y valores muy altos o muy bajos de radiación solar afectan la calidad comercial de muchas especies.
Para manejar las condiciones espontáneas del clima dentro del invernadero contamos con diversas técnicas, tanto en invierno (dobles coberturas, pantallas térmicas, calefacción activa, etc.) como en verano (ventilación natural, sombreado, aspersión de agua, etc.).
Aunque en el momento de proyectar la construcción del
invernadero, las características que más influyen sobre el clima interior son
pocas veces consideradas, es necesario comenzar a actuar sobre la estructura
para hacer más eficiente la implementación de cualquier técnica de
climatización.
Resumiendo, recordaremos algunas de estas características, ya expuestas en una
nota anterior:
1) Para lograr mayor captación de luz en invierno dentro del invernadero:
a. Orientar las estructuras en sentido E-O (siempre que las condiciones de
vientos fríos de la zona y la existencia de cortinas rompevientos lo permitan)
b. Preferir los techos curvos a los de tipo capilla a dos aguas (la curvatura de
los techos no se pueden lograr en estructuras de madera, sólo en las metálicas).
c. En los invernaderos con techo a dos aguas tratar de que éstas tengan un
ángulo de entre 25 y 30º con respecto a la horizontal (es posible en los modelos
triple capilla, en las estructuras simples raramente se superan los 20º).
2) Para reducir al mínimo las pérdidas de calor del invernadero en épocas frías:
a. Diseñar o elegir modelos con la menor superficie de paredes posible con
relación al área de suelo cubierta, ya que los escapes de calor más importantes
se producen por las paredes. Evitar los modelos angostos y muy largos. Se
recomienda como ancho mínimo: 10 m, y como largo mínimo: 50 m.
b. Asegurar el cierre hermético de la cobertura sin infiltraciones de aire
importantes (presencia de zócalos, puertas que cierren bien, ausencia de juntas
imperfectas, etc.).
c. Proteger los invernaderos con cortinas rompevientos.
3) Para mejorar la ventilación de los cultivos en verano:
a. Lograr que todas las aberturas efectivas del invernadero (superficie real
de la cobertura que queda abierta) representen como mínimo el 25% de la
superficie del suelo cubierta por la estructura.
b. Colocar aberturas cenitales cuando sea posible. Estas aberturas son
imprescindibles en modelos de invernaderos con tres o más módulos.
c. Tratar de que las aberturas laterales superen la altura que pueda alcanzar el
cultivo en el interior del invernadero. Esto se consigue con estructuras altas
(Se recomienda 3.8 m o más a la cumbrera y 2.5 m o más en los laterales).
Es importante que el responsable del manejo del invernadero tome conciencia de la absoluta necesidad de la intervención humana constante, para brindar a los cultivos las condiciones climáticas más favorables:
- En el momento de decidirse la compra del material de cobertura, no olvidar que el polietileno con propiedades térmicas es el que mejor difunde la luz incidente y frena el escape de radiación calórica durante las noches.
- En invierno debe favorecerse la acumulación de energía solar en las horas de mayor temperatura. Esto se logra abriendo el invernadero en días soleados cuando la temperatura interior se acerque a los 18-20ºC.
- En verano debe impedirse un exceso de temperatura interior, por lo que en ausencia de probabilidad de tormentas, el invernadero debe quedar abierto, aún durante las noches.
- En situaciones de exceso de humedad, una buena ventilación o un sistema de calefacción ayudarán a disminuirlo.
- En situaciones de falta de humedad, riegos en los pasillos o distribución en el ambiente de recipientes con agua evitarán mínimos críticos para las plantas.
- Tener siempre presente la gran influencia que tiene el cultivo sobre el clima espontáneo del invernadero: un buen manejo de la "arquitectura" vegetal en función de la disposición de las aberturas, aumentará la eficiencia de la ventilación natural (ej. disposición de las hileras, evitar filas de plantas altas junto a las ventanas, etc.).
- Corregir cuanto antes las averías producidas por vientos y/o granizo: así se preservará la hermeticidad del invernadero y serán menores los costos de los materiales a reponer.
Dado que los problemas de microclima son los últimos en ser detectados por el
productor, parece faltar un ajuste de muchas otras cuestiones antes que de las
relacionadas al manejo del ambiente. Pero si se toma conciencia de que los
factores climáticos son los desencadenantes de numerosos problemas fisiológicos
y patológicos, se comenzarán a utilizar criterios y técnicas simples, que a un
costo razonable pueden favorecer enormemente la calidad del producto cosechado.
|
Especie |
Mínima crecimiento |
Optima noche |
Optima día |
|
Tomate |
10-12 |
13-16 |
22-26 |
|
Pimiento |
12 |
16-18 |
22-28 |
|
Pepino |
12-14 |
18-20 |
24-28 |
|
Lechuga |
6-8 |
10-15 |
15-20 |
|
Berenjena |
12 |
15-18 |
22-26 |
|
Melón |
13-14 |
18-21 |
24-30 |
|
Poroto |
12 |
16-18 |
21-28 |
|
|
Niveles |
|
|
Parámetro |
Tomate |
Pimiento |
|
Temperatura (ºC) |
|
|
|
mínima de germinación |
9-10 |
12-15 |
|
óptima de germinación |
20-30 |
20-30 |
|
óptima de sustrato |
15-20 |
15-20 |
|
mínima letal |
0-2 |
0-4 |
|
mínima biológica |
10-12 |
10-12 |
|
óptima diurna |
22-26 |
22-28 |
|
óptima nocturna |
13-16 |
16-18 |
|
máxima biológica |
26-30 |
28-32 |
|
Humedad relativa % |
|
|
|
óptima |
55-60 |
65-70 |
|
Anhídrido carbónico (ppm) |
|
|
|
óptimo |
1000-2000 |
1000 |
|
Luz |
|
|
|
intensidad (lux) |
10.000-40.000 |
- |
|
duración |
Indiferente |
día largo |
FRIO EN EL INVERNADERO
Dobles techos y pantallas térmicas:
Se llaman así a las dobles coberturas que se colocan en el interior de las estructuras, a pocos centímetros de la cobertura principal (doble techo) o tendidas horizontalmente sobre los cultivos (pantalla térmica).
Los dobles techos generalmente son de polietileno y las pantallas pueden estar constituidas por diversos materiales aluminizados o no.
Estas técnicas pasivas, no aportan calor, sólo disminuyen el escape nocturno de la radiación térmica acumulada durante el día por el suelo y por las plantas.
Cuando un cultivo es pequeño y queda gran parte del suelo del invernadero sin cubrir, en éste se produce una acumulación de calor importante durante las horas de mayor radiación solar. Por lo tanto, a la noche, la presencia de un doble techo permite conservar el ambiente con 1 a 3ºC más con relación a otro invernadero de iguales características que no lo tenga.
Este pequeño aporte puede prevenir la muerte de las plantas, pero no asegura las temperaturas mínimas de crecimiento a la mayoría de las especies hortícolas. Por lo tanto el cultivo permanecerá inactivo y no se acelerará su ciclo. Dicho en otras palabras, un transplante demasiado temprano no se correlacionará con una entrada anticipada de la producción sólo porque el doble techo proteja al cultivo de los efectos de las heladas.
En un invernadero que no cuente con un sistema de calefacción activa (a gas, a gasoil, etc.), el doble techo manifiesta dos graves inconvenientes, que hacen poner en tela de juicio la conveniencia de su uso: 1º) acumula gran condensación de agua que gotea sobre las plantas y 2º) reduce en un 10% la ya escasa entrada de luz a la estructura durante el período invernal.
En esta situación puede ser interesante la aplicación de dobles coberturas a un cultivo de tardicia, cuando llega la época de las primeras heladas. Se logra así prolongar un tiempo más la cosecha de una especie implantada en verano.
En un invernadero con calefacción activa, por el contrario, el uso del doble techo puede compensar sus desventajas, ya que permite ahorrar hasta un 30% del combustible del calefactor.
Es una alternativa todavía costosa para nuestro productor, que no se manifiesta como rentable para los precios de las hortalizas de primicia de los últimos años; pero es la única técnica que permite asegurar a los cultivos las temperaturas óptimas nocturnas que necesitan para no detener su crecimiento. Para cada cultivo y zona de producción deberán hacerse los cálculos correspondientes.
Las experiencias de calefacción de tomate desarrolladas en la Estación Experimental Agropecuaria del INTA San Pedro, con un calefactor de aire caliente, a gasoil, con manga de distribución del calor, demostraron que la calefacción activa no logró aumentar significativamente los rendimientos del cultivo, pero permitió adelantar un mes la entrada en producción de un transplante temprano. Este adelanto representó un 15% de la producción total en el período de mayores precios.
Para instalar un calefactor, cada invernadero requiere de un cálculo particular para dimensionar la potencia térmica necesaria.
Los sistemas de calefacción activos sólo resultan
eficientes en estructuras herméticas sin aberturas ni roturas de la cobertura.
Si se decide la compra de un calefactor, debe tenerse clara la diferencia entre
calefaccionar y proteger contra heladas. El verdadero objetivo de la calefacción
es brindar a los cultivos los umbrales de temperatura mínimos para que no
detengan su crecimiento y/o desarrollo, sin embargo en algunas situaciones puede
justificarse una mínima protección para mantener un cultivo durante el invierno.
Cálculo simplificado de la potencia térmica exigida a un calefactor:
Q = Sup cobertura / Sup suelo x u x (Ti - Te) watt/m
Como la potencia de los calefactores suele venir expresada
en Kilocalorías/hora, al resultado obtenido luego de la aplicación de la
fórmula, debe dividírselo por 1.163. (1 Kcal/h = 1.163 watt).
Valores de u para vientos de hasta 14 km/
| Situación | u (watt/m².ºC) |
| -Cubierta simple | |
| Exposición normal o protegida | 7 |
| Exposición sin protección | 8 |
| -Cubierta doble | |
| Exposición normal o protegida | 6 |
| Exposición sin protección | 6.5 |
En el Cuadro 1 se presenta el valor calorífico de los principales combustibles utilizados en la calefacción de invernaderos.
Para proteger las estructuras del efecto de los vientos fríos resultan muy benéficas las cortinas rompevientos, cuyas principales funciones son: 1) reducir los riesgos de daños mecánicos y 2) disminuir las pérdidas de calor del invernadero.
Una buena cortina vegetal es la que presenta el 50% de su
área frontal cubierta, sin claros producidos por la falta de árboles. Deben
preferirse especies de crecimiento rápido y bien adaptadas a las condiciones de
la zona, con riego y buen cuidado sanitario. Su área de protección se extiende
hasta una distancia igual a 12 veces su altura. Si la cortina no se ubica en el
sector sur, para evitar que proyecte sombra a los invernaderos en algún momento
del día, debe estar alejada de éstos: por lo menos a una distancia igual a 4
veces su altura.
CUADRO 1. Valor calorífico de los principales combustibles utilizados en la
calefacción de invernaderos:
| Combustible Valor calorífico neto | ( valores variables con la calidad de los combustibles) |
| Sólidos: | |
| carbón turba madera (16% agua) |
7000 - 7500 kcal/kg 3700 kcal/kg 3500 kcal/kg |
| Líquidos: | |
| gasoil nafta kerosene aceites pesados |
9000 kcal/l 7500 kcal/l 7500-10000 kcal/l 10000 kcal/kg |
| Gaseosos: | |
| gas natural butano propano |
9500 kcal/m³ 11000 kcal/m³ 12000 kcal/kg |
CALOR EN EL INVERNADERO
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